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martes, 5 de enero de 2010

SONETO

¿Es el mejor sistema que tenemos
este capitalismo desmedido,
ese juego de Midas consentido
que adora la cosecha de dineros,

sin más norte que esperar otra cosecha
que duplique el valor de nuestra cuenta?
¿Acaso es lo mejor lo que más renta?
¿No tenemos más norte que esta estrecha

noción de los valores por futuro?
¿Se agotan los sistemas, los proyectos,
o el ser humano se halla tan seguro

en este atesorar sin fundamento
que prefiere medrar en los provectos
almacenes a ordeñar el pensamiento?

lunes, 7 de diciembre de 2009

MUJERES CONTRA EL PODER


Cuando un ser humano está plenamente convencido de que defiende una causa justa, su jerarquía de valores puede dar un vuelco espectacular y un valor tan importante y de primera categoría como la vida, puede pasar a segundo plano. Probablemente seamos los únicos seres conocidos capaces de hacer esa inversión de valores y poner en peligro nuestra propia existencia y todo lo que conlleva por la defensa de otros principios (la libertad, los derechos humanos, la dignidad e igualdad de las personas, etc.) que consideramos coyunturalmente más importantes.
Aminetu Haidar, la líder saharaui en huelga de hambre en Lanzarote por la defensa de los derechos humanos, se ha convertido, pese a su fragilidad, en un nuevo símbolo contra la tiranía y el abuso de los poderosos. También Yoani Sánchez, utilizando las posibilidades de las nuevas tecnologías, ha puesto en jaque con su blog Generación Y a un régimen que asfixia los derechos de las personas e impide la libre circulación de las ideas contrarias a su modo de concebir la realidad.
Dos mujeres que se oponen con su blog y con su voluntad a férreas estructuras de poder obsoletas y arbitrarias que envejecen en sus propia sordidez y en la ceguera de sus dirigentes, más atentos a perpetuar lo que hay que a escuchar la voz y los deseos del pueblo sobre el que ejercen su poder.
¿Merece la pena que muera una mujer por un incomprensible y soberbio alarde de fuerza? Pues así será si nadie lo remedia, ya que Aminetu Haidar sigue con su huelga de hambre en el aeropuerto de Lanzarote esperando la respuesta de un déspota investido de corona, y puede convertirse en cualquier momento en una nueva víctima de un régimen que parece más atento a aumentar la fortuna personal del monarca que a disminuir el hambre de su país o a pedir disculpas a una mujer saharaui.

sábado, 26 de septiembre de 2009

LEYES Y VALORES

Las leyes, como los valores, ni se heredan genéticamente ni son dictados por nada ajeno a los seres humanos. Son, más bien, creaciones, productos humanos fruto de la interacción social, del diálogo y de la evolución del pensamiento y del lenguaje; por tanto, no son inmutables ni eternos ni absolutos; más bien, responden al devenir constante de la humanidad, al cambio incesante que caracteriza lo que está vivo y se transforma tratando de entender lo real en una búsqueda incesante de respuestas.

martes, 1 de septiembre de 2009

EVOCAR LA BARBARIE

EVOCAR LA BARBARIE


Cuando el 1 de septiembre de 1939 el buque de guerra alemán Schleswig-Holstein disparó contra la base militar de Westerplatte, en las afueras de la antigua ciudad libre polaca de Danzig, hoy Gdansk, se inició el episodio más cruel, más sangriento y más sombrío de nuestra historia reciente.
Hoy se cumplen 70 años del inicio de esa violencia y de los horrores que trajo consigo, los más pavorosos jamás vividos o, al menos, jamás recordados en la historia de la humanidad. Millones de muertos exhuman nuestra memoria colectiva para que la evocación de aquella atrocidad agite nuestra existencia y nos ayude a tener claro cuáles son los valores que debemos buscar y a no descuidar su cultivo, ya que su conservación depende del interés y de las energías que pongamos en su mantenimiento. Porque, aunque parezca lo contrario, los valores no son un regalo del azar o un don de divinidades generosas y benévolas sino un logro conseguido a través de la reflexión, del conocimiento y del esfuerzo de hombres y mujeres de todos los tiempos que empeñaron su voluntad y su inteligencia al servicio de esta tarea.
Desenterrar el horror no debe servir para la complacencia de los vencedores y escarnio de los vencidos sino para una profunda meditación sobre nuestros actos con el fin de no repetir aquellos que no arrojan sino sombra y espanto sobre nuestra condición humana.
Evocar la barbarie debe servir para reafirmar nuestras convicciones de que el único futuro que merece la pena pasa por el camino de la paz y del entendimiento entre los pueblos, de que ningún conflicto bélico es necesario y de que toda declaración de guerra no es sino un síntoma de la decadencia de nuestra humanidad y una vuelta a la animalidad más primitiva y, por lo tanto, un fracaso de nuestra lucidez.