viernes, 10 de mayo de 2013
ESTÁ FUERA DE LA REALIDAD
El Sr. Rajoy está tan fuera de la realidad que aún no se ha enterado de que es Presidente del Gobierno:
http://www.youtube.com/watch?v=4qR93CYd89Q
lunes, 29 de abril de 2013
APOGEO DE LA BANALIDAD
En la ciudad de Atenas, un chismoso se acercó a
Sócrates para hablarle de un tercero: “…me
han dicho que…”, empezó a decirle el cotilla despacio y al oído. Antes de
que continuara hablando, el filósofo ateniense le interrumpió y le dijo: “Antes de que sigas hablando, te voy a hacer
tres preguntas: ¿estás seguro de que lo que me vas a contar es cierto? Por otra
parte, lo que vas a decirme, ¿es bueno? Y, además, ¿será provechoso para
alguien?”.
A la tercera negación (parece que a la tercera va
la vencida y que el negar tres veces es el límite que permite ya considerar el
no dar ya más oportunidades al negador), Sócrates echó de su lado al
interlocutor correveidile.
Quizás no todos tengamos el sentido de la moral tan
acentuado como el sabio ateniense, o el carácter adecuado para arrojar de
nuestro lado a los que nada aportan sino murmuraciones y patrañas, pero si
hiciéramos estas tres preguntas a todo aquel que se acerca a nosotros con ánimo
de comadrear, cotillear y enredar, de difamar o de levantar falsos testimonios y
calumnias sobre las personas, seguramente viviríamos en sociedades menos
crispadas y menos preocupadas por el qué dirán, práctica que se ha convertido
en el pan nuestro de cada día, consagrada incluso en programas televisivos que
no tienen otro objetivo que despellejar de modo sistemático a los demás, como
si fuera la actividad esencial de nuestras vidas.
Es evidente que nos equivocamos los que pensamos
que las comadres eran un patrimonio de la vejez ociosa, o un residuo de
sociedades ignorantes, empobrecidas y simples, cuyo objetivo, para matar el
tiempo, y dado el infortunio, la escasez y la falta de perspectivas de sus
vidas, no era otro que el de hablar de los demás, de someterlos a la diatriba,
a la mordacidad y al vapuleo inmisericorde e incontinente de sus afiladas
lenguas, que ejercían de censores y jueces de la comunidad, sobre todo si ésta
era pequeña y cerrada.
Hoy vivimos en una sociedad mucho más abierta, más
informada y que se perturba menos por la novedad, lo extraño o lo escandaloso;
sin embargo, parece que le sigue importando más la opinión que la verdad; el
chismorreo y los enredos parece que le interesan más que el conocimiento, y a
la que parece satisfacer más la dispersión, lo trivial, la inmediatez o el
enriquecimiento acelerado, que la investigación y el análisis, la prudencia o
el prestar atención a lo que realmente nos hace sentirnos bien y satisfechos
con nosotros mismos y con el entorno que nos rodea, con aquello que nos ayuda a
mejorar como colectivo y a enriquecernos como personas.
Alguna responsabilidad, sin embargo, tendremos
todos en este apogeo de la mediocridad, del comadreo mediático y de la
exposición pública de nuestras intimidades sin el más mínimo asomo de pudor, en
un espectáculo repetitivo de la oquedad y de la superficialidad tan necia y
anodina que nos asola; todo ello elevado, eso sí, a la máxima potencia y al
éxito por las cotas de audiencia en las que lo simple triunfa y se extiende con
rapidez por esta sociedad de la imagen que, en general, prima la banalidad o la
chabacanería sobre el ingenio, la lucidez o la sutileza.
martes, 9 de abril de 2013
LA DAMA DE HIERRO Y EL ÚLTIMO CUPLÉ
Cuenta Santiago Carrillo[1]
que la última vez que vio a Manuel Fraga fue en un acto institucional con
motivo del 33 aniversario de la
Constitución. Ambos apostaron sobre quién
abandonaría primero este mundo. Carrillo lo tenía claro: «Irás tú delante, Manolo, porque la derecha desgasta mucho. Y encima no
fumas». Acertó: Fraga falleció el 15 de enero de 2012 y Carrillo el 18 de
septiembre del mismo año.
Por ley de vida y poco a poco aquellos que fueron
protagonistas de su tiempo van abandonando el lugar que habitaron y, de forma
inexorable, pasan a engrosar la lista de los que se fueron. Nos dejan sus
palabras, sus gestos, sus actos, sus memorias.
Hoy nos llega la noticia de dos personajes, esta
vez mujeres, que también han marcado época y que se las recordará, sin duda,
porque fueron de “armas tomar”, aunque una más en sentido figurado que la otra,
pues Margaret Thatcher, la popularmente conocida como “Dama de Hierro”, que
rigió los destinos de Gran Bretaña y posiblemente del mundo desde 1979 hasta
1990, y que fue responsable en alguna medida del ascenso de este capitalismo
atroz y sin entrañas que ahora padecemos, no dudó en embarcarse en lo que se
denominó “guerra de las Malvinas”, para defender la “territorialidad” del Reino
Unido. La otra es Sara Montiel, conocida, entre otras cosas, por aquel “fumando espero”, tango sensual y alusivo
con el que deleitó a los espectadores en El
último cuplé en el ya lejano año de 1957, cuando en España comenzaba una
cierta y tímida apertura del régimen dictatorial de Franco, cuya censura impidió
que en la versión de este tango cantada por la manchega no se incluyera la
estrofa que hace alusión al cigarrillo que se fumaba después del encuentro
amoroso:
(…) Tras la batalla
en que el amor estalla,
un cigarrillo
es siempre un descansillo
y aunque parece
que el cuerpo languidece,
tras el cigarro crece
su fuerza, su vigor.
A ver si iba a tener el cigarrillo de entonces
componentes afrodisíacos y de longevidad de los que no se era consciente. En lo
que concierne a Santiago Carrillo, casi se podría afirmar que sí, dada la afición
del dirigente comunista a la nicotina, que no impidió una larga trayectoria
vital.
[1] CARRILLO, SANTIAGO: Mi testamento político. Galaxia
Gutenberg / Círculo de Lectores. Barcelona, 2012. Pág. 205.
sábado, 30 de marzo de 2013
LA HORA DEL PODER JUDICIAL
Tal y como
están las cosas, y dado que los poderes ejecutivo y legislativo están en las
mismas manos sospechosas de corrupción, tendrá que venir del poder judicial la
investigación, la aclaración y el determinar las posibles consecuencias penales
de las tramas corruptas que amenazan el Estado y a la ciudadanía. Tendrá que
ser el poder judicial el que desbroce de infames, corruptos, mafiosos y
delincuentes este territorio de la avaricia en que se ha convertido el país que
un día, no hace tanto, nos pareció modélico y feliz.
La independencia
del poder judicial debe jugar ahora la baza que le corresponde en ese control y
equilibrio de poderes que sostiene el sistema democrático con la finalidad de
esclarecer y limpiar de malas hierbas el huerto de la política y que amenazan
con cubrir y estrangular cualquier otro cultivo que merezca la pena.
jueves, 14 de febrero de 2013
AFORISMOS 46
La democracia
sin transparencia, sin explicaciones y pruebas que demuestren la verdad o la
falsedad de lo que se afirma, se convierte en la tiranía de los tramposos y de
los sinvergüenzas.
OLÉ
A la vista del
panorama desolador con el que convivimos cada día, uno no puede dejar de
preguntarse si la Reforma Laboral
aprobada por el Gobierno del PP en 2.012 se ideó para crear o para destruir
empleo, ya que en el año que se acaba de marchar se han perdido nada menos que
850.000 puestos de trabajo, según las últimas estadísticas, que cifra también
en 5.965.400 parados en enero de 2013, lo que provoca que salten todas las
alarmas sociales en un país que se ahoga entre las miasmas de la corrupción y
las tragedias del paro.
Aquellos que
un día afirmaron, cuando eran oposición insultante y descalificadora (véanse
las hemerotecas del período Zapatero, por ejemplo), que sabían lo que había que
hacer para salir de la crisis y que tenían en sus manos (muy largas, por
cierto, como se está sospechando) la solución a los males de España, después de
un año de gobierno, no sólo no han sabido ni podido solucionarlos, sino que su
gestión ha producido la sensación de que ni siquiera han querido hacerlo,
eligiendo la solución más fácil, la menos imaginativa y la más insultante para
la ciudadanía; es decir, cargando sobre las espaldas de los más desfavorecidos
el peso de la recuperación, mientras que los defraudadores y los corruptos se
benefician de amnistías fiscales, de ayudas millonarias o de cómodos retiros o
jubilaciones, con pingües dividendos, para que la vejez no les resulte gravosa
ni aburrida. Ole.
domingo, 6 de enero de 2013
A LA MEMORIA DE BLAS VEGA
Descansa José Blas Vega
en
su heredad zamorana:
un
trozo justo de tierra
a
la sombra de una acacia
que
bebe de sus cenizas
tangos,
tonás y tarantas
que
suben por su corteza
hasta
las ramas más altas
para
llevar a las hojas
los
nutrientes de su savia:
toda
una vida al flamenco
y
a su rigor dedicada.
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