domingo, 2 de mayo de 2010

MEDITACIÓN SOBRE LA CRISIS IV

LAS PROPUESTAS DE LA CEOE

Cuando se escuchan las propuestas de la CEOE para ayudar a salir de la crisis, a uno no le queda más remedio que preguntarse si tales propuestas van a servir realmente a los ciudadanos o al país a superar este estado crítico, o son más bien propuestas para ayudarse únicamente a ellos mismos.
Si contratan cuando quieren, despiden cuando les da la gana, no tienen que pagar las cuotas a la seguridad social y el trabajar no va a tener derecho al seguro de desempleo ni a ejercer sus derechos ante la ley, ¿no es esta situación de precariedad e indefensión lo más parecido a legalizar la esclavitud en el siglo XXI?
No debemos olvidar que los grandes conflictos bélicos (y los más pequeños también) del siglo XX tuvieron entre sus orígenes causas que tenían que ver con la injusticia social, con el reparto no equitativo de la riqueza. Mientras que existan, pues, estos repartos injustos y desiguales de los bienes imprescindibles para que todos tengamos las mismas posibilidades de acceder a los mismos derechos y oportunidades, será difícil pensar en un futuro estable y pacífico.
Si queremos construir realmente un futuro mejor para todos y con garantías de perdurabilidad, deberemos abandonar los paternalismos caprichosos y la caridad graciosa y limosnera, la dádiva que tranquiliza nuestras conciencias (¿?) y nos mantienen en el papel de padres poderosos y compasivos, y deberemos defender una verdadera solidaridad que no dependa de nuestra consideración benevolente y tornadiza sino que venga refrendada por leyes justas consensuadas por todos para la mejora de todos e impidan la acumulación excesiva e impúdica de la riqueza y del poder en pocas manos y en menos voluntades.
Una de las primeras decisiones que deberían tomar ya todos los países con sentido de la justicia social debería ser la de prohibir o impedir el acceso a los llamados “paraísos fiscales”. ¿Qué sentido tienen sino el de fomentar el egoísmo insolidario y la avaricia individual?
No será posible superar sin graves secuelas ninguna crisis mientras que las mentalidades y el proceder de los grandes monopolios empresariales e industriales estén orientados por la codicia y la acumulación ilimitada de riqueza y de poder.
Ahora que el primero de mayo ha pasado de refilón por nuestras vidas otra vez debemos hacer memoria y recordar que los derechos de los ciudadanos no han sido concesiones graciosas de los poderosos ni de los potentados sino fruto del esfuerzo pensante de algunos y de la acción convencida de muchos que depositaron en la libertad, la justicia, la igualdad y la solidaridad los pilares de un futuro mejor que algunos, tristemente, se empeñan en derribar cada día a fuerza de grandes especulaciones económicas y de afirmaciones tan arbitrarias como las que hacen alusión al fin de las ideologías y a la pérdida de valores. Serán los suyos, claro.

2 comentarios:

Yo mismo dijo...

¿Qué clases de propuestas válidas y creibles puede hacer la CEOE, con un tal Díaz Ferrán a la cabeza?.Y por otra parte, ya sabes que las personas mayores son un pozo de sabiduría, más aquellas que han vivido una guerra civil por medio, pues dice mi padre respecto a el cariz que va tomando la situación que no le gusta nada y que no puede acabar bien, ojalá y se equivoque.

Joaquín Paredes Solís dijo...

Yo también lo espero. También mi madre está pesimista. Ella creía que algunos fantasmas habían desparecido y ahora se entera de que siguen ahí: FE. No obstante ellos han vivido experiencias dramáticas que condicionan mucho sus juicios sobre los acontecimientos. un abrazo