viernes, 31 de diciembre de 2010

SERTÂ


Gracias a la amabilidad de Claudino Nunes, que nos prestó su capa de tuno en la visita a Coimbra y con el propósito de devolvérsela, pudimos conocer un municipio portugués que nos sorprendió gratamente. Situado en las márgenes de Ribeira Grande, que vierte sus aguas al impetuoso Zezere, la población se extiende a lo largo de un paseo fluvial que constituye lugar de esparcimiento y juego en cualquier época del año, tan amplio que en todo momento se respira una sensación de holgura y regocijo, dando también la impresión en todo momento de ser un remanso de paz.
Como otros lugares, este también tiene una leyenda con respecto al origen de su nombre, según la cual, en tiempos de Sertorio la fortificación fue atacada por los romanos y murió en la batalla un valiente lusitano cuya mujer, Celinda, al tener conocimiento de este hecho y encontrándose friendo huevos en una sertâ (sartén), vertió el aceite hirviendo sobre el enemigo que, de este modo, se vio frenado e imposibilitado para tomar la fortaleza. En memoria de esta hazaña se dio el nombre de Sertâ a la villa.

2 comentarios:

Fifi dijo...

me acabas de transportar a una mañana de sorpresa,luz,belleza y tranquilidad.Muchas gracias.

Joaquín Paredes Solís dijo...

Lo resumes muy bien.